SIGNIFICADO DE LOS NUMEROS
1
Representa el principio masculino, el Yang. Es energía en su estado natural, original y creativo, en perpetuo movimiento. Es el verdadero “Yo Soy” de la humanidad, la unión
de todo, la unidad de medida vibratoria,
es autoconciencia.
Esotéricamente, el número uno es el Rayo Primordial, la gran Llama Blanca que contiene los siete colores en suspensión. Representa al Creador/Dios.
Astrológicamente, está regido por el Sol y simboliza la autoridad, el poder, el orgullo,
el amor propio, el padre, la vitalidad y el éxito.
Su color es el dorado. Asociado con el elemento fuego.
2
Representa el principio femenino de receptividad, el Ying, que permite la unión de dos entidades distintas,
el período de gestación en que las cosas empiezan a tomar forma.
Al ser tan consciente de las oposiciones,
tiene un pronunciado sentido del ritmo y
la armonía. Busca la unión, no la separación.
Esotéricamente, representa el descenso del espíritu en la materia.
Su elemento es el agua, símbolo de la creación. Su color es el plateado.
Astrológicamente, está gobernado por la Luna, astro que rige a su vez la imaginación,
la mater-nidad, la sensibilidad, los partos y la intuición. La luna gobierna la parte inconsciente
de la mente y provoca las reacciones sin lógica. Su influencia tiene
una gran relación
con la infancia y con todos los sucesos que contribuyen a la formación
de la personalidad.
En forma adversa significa inconsciencia, capricho, actitudes infantiles, reacciones inesperadas
y la falta de lógica en las decisiones.
3
Significa la necesidad de comunicar y se sumerge en la pura alegría de vivir. Es un número
muy benéfico
y de acción positiva. Representa el optimismo, la mentalidad positiva.
Esotéricamente, es el número de la Trinidad. El espíritu de Dios(1) se mueve en la fase
del agua(2) con el fin
de crear(3). Por ello, se considera al 1 como la Suprema Causa,
el 2 es la Causa de la manifestación,
y el 3 es el resultado de la combinación entre el 1 y
el 2,
es el Hijo.
Tres son los colores primarios: azul, amarillo y rojo.
Al tres pertenecen el Honor, la Fama y la Belleza.
Su color es el azul.
Astrológicamente, está regido por Júpiter, planeta de la benevolencia y la expansión.
Júpiter otorga beneficios sin lucha, ni sacrificios. Aporta felicidad, goce. Señala crecimiento.
4
Es la naturaleza y se relaciona con la Tierra. De acuerdo con la historia bíblica la tierra se formó en el cuarto día. Es el número de cambio, movimiento, transformación, creatividad
y originalidad.
Esotéricamente, según Pitágoras, el cuatro es el símbolo del Principio eterno
de
la Creación. Cuatro son los puntos cardinales, cuatro son los elementos: fuego, agua, aire, tierra.
Cuatro son las letras hebreas con las que se expresa el nombre de Dios:
Yod-he-Vau-He.
Su color es el azul eléctrico.
Astrológicamente, el número cuatro está regido por el planeta Urano.
Este astro rige
la creatividad,
la rebeldía, la originalidad.
5
Simboliza la libertad, el cambio y la aventura. Representa la mente y la inteligencia.
Esotéricamente, el número cinco ha sido llamado un número dual porque representa
las dos naturalezas, la superior y la inferior, y la lucha por la supremacía de alguna de ellas.
La estrella de cinco puntas: Pentagrama, representa el cuerpo físico del hombre: la cabeza,
los brazos y las piernas.
Astrológicamente, el cinco está gobernado por el planeta Mercurio.
Antiguamente Mercurio,
era el “mensajero de los dioses”.
Su color es el anaranjado.
6
Concienzudo, el 6 desea difundir armonía, verdad, justicia y el sentido del equilibrio.
El seis es el número del amor, representa la fuerza de coalición y atracción entre distintas personas.
Esotéricamente, se representa al seis con dos triángulos invertidos y unidos por su base,
a esta figura se la llama: EL Sello de Salomón o el Diamante del Filósofo.
Su color es el rosado
Astrológicamente, el seis está regido por el planeta Venus, el planeta del amor y la belleza.
7
Y Dios descansó el séptimo día. Todas las cosas descansan bajo el 7, ya que necesita tiempo para pensar.
El razonamiento perfecto constituye la meta del 7. Por eso se llama el número sagrado
Esotéricamente, el número 7 es el número perfecto, es el número de Dios.
El siete es el número de la realización espiritual y la consumación. Siete son los colores
que constituyen el espectro visible, domina en la serie de elementos químicos,
siete son los días de la semana. Su color es el violeta, el color que representa la Divinidad
y al proceso de sanación.
Astrológicamente, está gobernado por Neptuno, el planeta de la idealización y
de la espiritualidad.
8
Bajo el 8, el Karma es el rey, y los iones cosecharan los que haya sembrado.
El poder constituye la cualidad asociada al 8: el ardor, el celo, la resolución la capacidad
de ver las cosas en términos amplios le inspiran ambición. Añadiéndose a estos cualidades requeridas para conquistar objetivo materiales. El 8 posee el vigor preciso para superar todos los obstáculos y termina por triunfar gracias a su capacidad y su perseverancia.
Esotéricamente, se lo considera el número de la inmortalidad y la sabiduría.
Astrológicamente, es el número del planeta Saturno. Planeta que genera pruebas, limitaciones y demoras. Sus colores son el negro y el gris.
9
Puesto que su amor lo abarca todo, desea aplicar su energía al servicio del universo.
El 9 confiere una visión de la verdad impersonal, pero justa, generosa, benévola, paciente.
El 9 se halla preparado para devolver al universo lo que aprendió durante los estadios anteriores.
Esotéricamente, el 9 es el emblema de la materia, la cual a pesar de cambiar y mantenerse en constante fluir, conserva su identidad y resiste la destrucción completa.
Se reproduce eternamente a sí mismo. Gobierna la evolución.
Su color es el rojo.
Astrológicamente, es el número de Marte, el planeta de la energía dinámica. |