LA NUEVA ERA

Hace 4.000 años la Tierra estaba enfrentando a la constelación de Aries, fue la época que apareció Moisés, que después generaría una religión del Dios Único. Siguiendo un movimiento eterno, la Tierra se enfrentó a la constelación de Piscis, fue la llegada de Jesús, que generó otra religión. Han transcurrido 2.000 años desde entonces y estamos entrando en la constelación de Acuario. Cada era es un ciclo, y en cada ciclo se manifiesta un acontecimiento religioso de relevancia, que es el medio por el cual el Sumo Hacedor guía a la Humanidad hacia su Evolución.
A cada 2.000 años se denomina Era, ahora estamos en una Nueva Era, es indudable que cada una es una etapa por eso es el clima psicológico que estamos viviendo actualmente, es especial, como consecuencia del cambio de Era, como habrá sido especial dos mil años atrás.
Nueva Era hubo siempre por toda la eternidad, nueva hasta que se vuelva vieja y que a viene otra “Nueva Era”.
En el Universo todo vibra porque es Energía que irradia cada cuerpo, es lo que se llama “aura”, cada planeta tiene su aura, y esa emanación se transmite en su “campo”.
Cada constelación o signo zodiacal, como también se llama, influye en el substrato de los seres vivos por este período de dos mil años.
Hay ejemplos en nuestro 2.000 años que nos tocó vivir, como la unificación de los reinos de los que ahora conocemos como España, Francia, Italia, Alemania,  la zona de los Balcanes, los países eslavos, e ignoramos lo que habrá pasado en el Lejano Oriente, que eran pequeños reinos feudales en cada uno de esos países y se fueron uniendo hasta formar las naciones que hoy conocemos como tales, y que como resabio está la rémora de lo que habrá sido, el “país” Vasco que con su  ETA aún no quiere comprender el paso del tiempo y de la idea divina de la fraternidad universal, como también Chechenia, y Bosnia, y los que habrá en el mundo.
Un planeta antes de entrar en la influencia plena de una constelación ya siente las vibraciones que, luego se  acentuarán a medida que se adentren más en el bi- milenio de su signo zodiacal, que le corresponde, pero cuando va ingresando, el planeta, en nuestro caso la Tierra, a la zona de la constelación que tendrá vigencia, siente todavía influencia de la constelación que va dejando y también matices de la nueva que viene, por eso vemos las vibraciones vigentes en Piscis que actúan en sus postrimerías y las de Acuario que comienza a manifestarse.
Como ejemplo visible podemos nombrar la Liga Panarábica, la Liga de las Naciones, las Naciones Unidas, la Comunidad Europea, con su  ya establecida moneda el euro, el Mercosur.
En cuanto a las religiones, que siempre viene del brazo de la filosofía, la china, la hindú con sus concepciones Metafísicas, la reencarnación. Vemos lo que nos fue posible rescatar del pasado: el panteísmo, los egipcios, los griegos, los romanos con sus multitudes de dioses. Y ahora el Papa que trata de unir a todas.
Con esto quiero dejar claro que la Nueva Era  no es el fin del mundo, sino un nuevo orden al que tenemos que adaptarnos, no en un mes ni  en un año sino en estos dos mil años de la Era de Acuario. Sin vanidad sino porque circunstancialmente nos toca vivir encarnados en esta época, somos los pioneros del nuevo orden, de una nueva forma de vida que tendrá vigencia plena, tal vez allá por el año 2100-2200.
Estamos en el período de alumbramiento de Acuario en que esta naciendo el Hombre Nuevo en el largo camino del Hombre Perfecto de un mundo superior, diría mejor en todo caso.

Laura Herrera tarotista

Laura Herrera tarotista

Laura Herrera tarotista

Laura Herrera tarotista

 

El Ser tiene que evolucionar, que significa experimentar perfección y sabiduría, en todos los aspectos negativos y positivos, siempre se evoluciona, porque experimentando lo negativo se aprende la diferencia de lo malo y lo bueno.